La cara 'B' de la subida de las pensiones: la factura para el Estado crece el doble de rápido que antes de la reforma Escrivá
El desembolso de la Seguridad Social en pensiones ha vuelto a batir su propia marca este mes de agosto al situarse en 14.470 millones de euros, cifra que es un 6,2% superior a la del mismo mes del año anterior y que amenaza con comprometer aún más la sostenibilidad de un sistema que ya debe 136.000 millones de euros al Estado debido a su incapacidad de financiarse con las contribuciones de los trabajadores.
Con frecuencia, esta espiral de gasto se justifica por el reciente desembarco en la jubilación de las primeras cohortes de la generación del 'baby boom', que acumula largas carreras de cotización, pero los datos revelan una aceleración de este agujero financiero desde la reforma acometida en 2021 por el que fuera ministro del gobierno-y luego, gobernador del Banco de España casi sin solución de continuidad-, José Luis Escrivá.
Era enero de 2022 cuando el Gobierno recuperó la revalorización automática de las nóminas en función del IPC, acabando así con el mecanismo de cálculo heredado de la época de ajuste fiscal tras la Gran Crisis, que incluía una fórmula de corrección para contener los incrementos anuales de las pensiones.
En los cuatro años largos (56 meses) que han pasado desde entonces, el desembolso mensual que tiene que hacer el departamento que ahora dirige Elma Saiz para abonar todas las prestaciones (jubilación, incapacidad permanente, viudedad, orfandad y en favor de familiares) se ha incrementado en 4.161 millones de euros , el equivalente a un 40%.
Por el contrario, en los cuatro años y ocho meses anteriores a diciembre de 2021, el dispendio mensual se incrementó apenas en 1.600 millones de euros (+18%), una diferencia que ilustra hasta qué punto la reforma Escrivá ha acelerado el ritmo de crecimiento del gasto por pensiones para las arcas públicas Si se toma solamente la pensión media de jubilación, para eliminar el sesgo causado por el incremento en el número de beneficiarios registrado en estos años y obtener así una imagen más exacta del efecto de la reforma de 2021, se obtiene que la cuantía de las obligaciones de pago mensuales ha escalado en un 31% en estos cuatro años, mientras que en los 56 meses previos a la reforma lo hizo apenas un 12% .
Si en diciembre de 2021 los jubilados cobraron de media una pensión de 1.196 euros, el mes pasado esa cifra fue de 1.574 euros.
Esto significa que la actualización automática de las nóminas con el IPC ha triplicado el ritmo al que estas se revalorizan, y lo ha hecho sin que se hayan introducido mecanismos capaces de compensar este alza por la vía de los ingresos.
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