El contagio francés en México
En tan sólo nueve días, la disidencia del sindicato del Seguro Social dobló al gobierno.
Las protestas y bloqueos fueron inicialmente minimizados por la presidenta Claudia Sheinbaum, quien sugirió que habían sido magnificados por los medios de comunicación.
Varios de los radicales en Palacio Nacional , encabezados por Jesús Ramírez Cuevas , jefe de la maquinaria propagandística del régimen y coordinador de asesores de Sheinbaum, propusieron mantener la narrativa de que se trataba de un grupo manipulado por la extrema derecha para afectar “al movimiento”.
La narrativa, dijo Ramírez Cuevas, hay que sostenerla.
Definitivamente, como escribí hace casi 12 años sobre el gobierno de Enrique Peña Nieto –popularizado por el semanario The Economist –, todavía hoy no entienden que no entienden.
Zoé Robledo , director del Seguro Social, no esperó las movilizaciones de los trabajadores del instituto previstas para ayer.
A media mañana anunció un incremento del 8 por ciento al salario –4 por ciento al salario tabular y 4 por ciento en prestaciones–, superior no sólo en 1.2 por ciento a lo que había ofrecido originalmente –que detonó las protestas–, sino 1.5 por ciento arriba de lo que 24 horas antes estaba dispuesto a ofrecer.
El miedo doblegó al gobierno.
Haber reculado no fue malo en lo general, pero no resuelve el problema de fondo: la creciente agitación social en el país, sin herramientas para atajarla.
5News agregó este resumen a partir del feed público del medio. La nota completa, con todo el contexto, está en vanguardia.com.mx — el contenido pertenece a Vanguardia (Coahuila).